La Cuenca del Guadalquivir posee una industria agroalimentaria altamente competitiva y de gran importancia, la cual constituye el verdadero motor de toda la Cuenca y de una gran parte de Comunidad Autónoma Andaluza. Para conocer un poco mejor el efecto que podría tener dicha actividad agrícola sobre la contaminación difusa existente en la Cuenca del Guadalquivir, se ha realizado el presente estudio, el cual ha consistido en lo siguiente:
1.- Se ha analizado la contaminación difusa en relación con su afección al medio hídrico. Para ello, se ha tomado como punto de partida la metodología utilizada en los nuevos planes hidrológicos de cuencas en base a la Directiva 2000/60/CE (Directiva Marco de Aguas). De esta forma, se han considerado como fuentes principales de la contaminación difusa:
La agricultura: tanto de regadío como de secano debido al uso de fertilizantes y productos fitosanitarios.
La ganadería: principalmente la intensiva, debido a los residuos generados en dicha actividad (purines).
La minería: por el lavado del suelo de metales pesados, hidrocarburos, cenizas del carbón, etc.
Las zonas recreativas: campos de golf y parques de las zonas urbanas por el uso de fertilizantes y fitosanitarios.
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Las zonas urbanas, infraestructuras y vías de transporte: por la escorrentía superficial en los núcleos urbanos y las pérdidas en los sistemas de alcantarillado.
Los suelos contaminados: por acumular residuos peligrosos por la presencia de vertederos y escombreras.
2.- Las sustancias responsables de dicha contaminación, procedentes del desarrollo de cada una de las actividades anteriores, son muy diversas. Sólo se han analizado aquellas con una mayor responsabilidad frente a dicho tipo de contaminación, y de las que además se disponen datos cuantitativos periódicos y/o para las que existe una normativa vigente con límites permitidos para cada una. De esta forma, las sustancias estudiadas han sido las siguientes:
Fertilizantes nitrogenados.
Sustancias nocivas y peligrosas usadas en la actividad agrícola (fitosanitarios).
Sustancias derivadas de la ganadería.
Las fuentes de información utilizadas para ello han sido la Red ICA (Red Integral de Calidad de Aguas) y Red CCAS (Red de Control de Calidad de Aguas Subterráneas).
3.- Con todo esto, se han definido las presiones potenciales ejercidas por cada tipo de actividad y los impactos detectados (superación de valores límites de sustancias estudiadas) sobre las aguas superficiales y subterráneas en el territorio de estudio de la Cuenca del Guadalquivir.
Tras este amplio análisis de información, se pueden destacar como las conclusiones más relevantes obtenidas del Estudio las siguientes: |
• Relativas a la actividad agrícola:
La actividad agrícola ocupa más del 50% de la superficie de la Cuenca del Guadalquivir, predominando el regadío en su parte occidental y el secano en su zona centro y sur.
Las presiones más significativas sobre las masas de agua superficiales se concentran principalmente en las provincias de Córdoba, Jaén, al sur de la de Sevilla, y en la desembocadura del Río Guadalquivir. Y sobre las masas de agua subterráneas en las provincias de Sevilla, Córdoba, Jaén y Granada; a lo largo de todo el valle del río Guadalquivir principalmente.
En el 31,4 % del total de masas de aguas superficiales de la Cuenca se han detectado impactos comprobados por las siguientes sustancias: nitratos, metolacloro, terbutilazina, HCH, alacloro y/o diurón (las 4 últimas están prohibidas y son muy persistentes en el suelo).
En el 11,3 % de las masas de agua subterráneas de la Cuenca se han detectado impactos comprobados por las siguientes sustancias: nitratos, terbutilazina, endrín y/o simazina (las 2 últimas están prohibidas).
Se han detectado masas de aguas superficiales o subterráneas con impactos comprobados o probables por nitrato y, sin embargo, éstas no se encuentran dentro de las zonas vulnerables por nitratos aprobadas en el 2008.
De forma general, se ha comprobado que existe una relación directa entre las masas de agua con impactos comprobados o probables por nitratos y fitosanitarios, y presiones significativas por la agricultura. A pesar de ello, existen zonas puntuales donde esta relación no se ha podido establecer.
• Relativas al resto de actividades:
El 15,7 % de las masas de agua subterráneas y el 7,7 % de las masas de agua superficiales de la Cuenca tienen una presión significativa debido a la ganadería.
El 15,7 % de las masas de agua subterráneas y el 1,6 % de las masas de agua superficiales de la Cuenca tienen una presión significativa debido a la minería.
No se ha detectado presión significativa debido a los campos de golf sobre las masas de agua superficiales y subterráneas en la Cuenca del Guadalquivir.
No se ha obtenido presión significativa por zonas urbanas sobre las masas de agua subterráneas en la Cuenca. Sin embargo, sobre el 13,9 % de las masas de agua superficiales de la Cuenca si se ha detectado.
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